Steel Arctus presenta Dreamruler

Steel Arctus presenta Dreamruler

n¡Nuevo trabajo para esta gran banda griega

Hermanos, necesitan power metal en sus vidas. No, lo necesitan. Necesitan una auténtica positividad que les llegue directamente a sus corazones cínicos y podridos, ahora mismo. Por suerte, los power metaleros griegos Steel Arctus han honrado este año 2025 con su tercer álbum, Dreamruler, que marca la tercera entrega de las crónicas de su héroe titular, Steel Arctus. Fire and Blood (2020) detalló los orígenes de Steel Arctus y su novia, Red Sonja, la Dama Arcadia; Master of War (2022) lo vio adentrarse en las llamas del Hades y ahora, Dreamruler, lo ve desafiar al Dreamruler titular en su malvado mundo de sueños para rescatar a su audaz musa. Aunque los dos primeros álbumes fueron buenos, Steel Arctus solo rozó la grandeza unas pocas veces en su joven carrera. ¿Será Dreamruler el que los llevará allí? ¡A por todas!

Steel Arctus ha jurado rendir homenaje a la gloria del metal, y Dreamruler lleva ese fuego a través de su power metal antémico. Dreamruler está imbuido de la composición fantasiosa de Dio, las épicas acrobacias vocales de Lost Horizon y el machismo despiadado de Judas Priest y Visigoth. En "Riding through the Night", Steel Arctus fusiona la garra de Judas Priest con la ligereza de Nocturnal Rites; en "Fate of the Beast" se combinan los neoclasicismos de Stratovarius con los riffs de Paladin; y en "Will to Power" se representa tanto a Manowar que me sorprende que Manowar nunca la haya escrito. Steel Arctus aprovecha estas influencias en melodías ágiles y pegadizas que, si bien nunca resultan del todo originales, sí se sienten profundamente energizadas y vivas. Tan solo escuchar los sintetizadores bloopy de Lost Horizon y la grandeza de "Defender of Steel", la potencia thrash de Iced Earth en "Cry for Revenge" y la clase y maldad de Savatage en "Dreamruler" evocaba esa sensación de volver al metal. Escuchar Dreamruler es escuchar todo lo que Steel Arctus ama, condensado en cuarenta y siete minutos de éxtasis heavy metal.

Esta imitación de estilos consolidados no funcionaría tan bien si Steel Arctus no fuera por sus increíbles músicos. Afortunadamente, el guitarrista Nash G. crea riffs de calidad como si nada, aportando grooves potentes a "Will to Power" y punteos ágiles en "Fires of Death". Aunque extremadamente técnicos y con un wah-wah intenso ("Fires of Death"), los solos de G. evitan la vacuidad gracias a un enfoque melódico; Basta con escuchar a esos gemelos en "Dreamruler" o cómo "Wicked Lies" juega con el riff subyacente. El baterista Minas Chatziminas arrasa con sus bombos ("Defender of Steel"), mientras que incorpora un trabajo genial de toms y platillos ("Riding through the Night") y la variación justa de bombo para un interés rítmico ("Dreamruler"), mientras que el bajista Strutter (Wardrum) establece bajos contundentes a lo largo de Dreamruler e incluso lidera en "Wicked Lies". Pero el vocalista Tasos Lazaris (Fortress Under Siege, White Wizzard) es el líder de esta aventura llamada Dreamruler, ya que su increíble rango ("Legend of the Warrior"), potencia ("Cry for Revenge") y carisma ("Glory of the Hero") afinan los ganchos de Dreamruler y otorgan a Steel Arctus una presencia imponente. En conjunto, Dreamruler es una pieza divertidísima, digna de las múltiples influencias de Steel Arctus.

El único defecto de Dreamruler es que el final no es un éxito rotundo. La penúltima, "Legend of the Warrior", abre de forma dramática, repleta de sintetizadores arremolinados, guitarras punteadas y limpias y una narración hablada al estilo de Lost Horizon, que realmente suena como si Steel Arctus estuviera construyendo una verdadera conclusión épica similar a "Highlander (The One)". En cambio, esta y el instrumental de cierre "Onar (όναρ)"1 se mueven a través de ritmos lentos que dejan a Dreamruler con un pequeño caso de anticlímax. No son malas canciones: "Legend of the Warrior" presenta la actuación más dinámica de Lazaris y "Onar (όναρ)" suena genuinamente restauradora en su agrado, pero con la cantidad de patetismo que Steel Arctus teje en su música, creo que Dreamruler se habría beneficiado de un final más grande y grandioso. Steel Arctus sabe contar historias: No tengo ni idea de qué sucede narrativamente en Dreamruler, pero cuando Lazaris ordena "¡Hammer Highyaaa!" en "Defender of Steel", ¿quién necesita una trama? De todas formas, estoy en lo cierto.

Steel Arctus ha subido muchísimo de nivel en Dreamruler, y cualquiera con un mínimo de aprecio por el power metal debería darle una oportunidad. No hacen nada nuevo ni novedoso en Dreamruler, y sí, estos son los títulos de canciones de power metal más genéricos imaginables, pero Steel Arctus se abrió camino a la grandeza a base de pura fuerza de voluntad, junto con actuaciones increíbles y una composición experta, por supuesto. Todo en Dreamruler es sincero, desde la celebración que Steel Arctus hace del pasado del heavy metal hasta su abrumador talento para el espectáculo. Esta es música de gigantesca melancolía y gigantesca alegría, y fácilmente uno de los mejores álbumes de power metal del año, si no el mejor.

Publicado el 03/12/2025  ·  Autor: Dani Manos de Plomo