Dolmen Gate presenta Echoes Of Ancient Tales
Segundo gran trabajo para los portugueses
Nunca se tienen demasiadas espadas. Esto siempre ha sido así, y los portugueses Ravensire lo sabían muy bien, siguiendo los triunfantes pasos del heavy metal de sus compatriotas Ironsword durante tres álbumes. Incluso cuando el destino los derribó en 2020, el batería Alex y el guitarrista Nuno se mantuvieron firmes. Formaron una nueva formación bajo el sello Dolmen Gate y se pusieron manos a la obra de inmediato. Su EP debut, Finis Imperii, se lanzó en 2023, su álbum debut, Gateways of Eternity, le siguió el año pasado, y ahora ya están en camino a su segundo álbum, Echoes of Ancient Tales, tan solo un año después. Aunque a algunos les pueda parecer precipitado, para mí está claro que Dolmen Gate está dando en el clavo y apenas están calentando motores.
Echoes of Ancient Tales es una mejora radical respecto a un debut ya de por sí potente. La esencia de su sonido sigue canalizando la épica y riffs de Manilla Road y los primeros Manowar. Si conoces otros grupos de revival de espadas como Gatekeeper y los ya mencionados Ironsword, tendrás una buena idea de lo que te espera. NWoBHM galopa ("The Maze", "The Prophecy") al estilo de Satan, refinando aún más el álbum, aumentando su variedad y credibilidad. Alex golpea furiosamente la batería mientras Kiko y Artur se baten a duelo de riffs durante días, utilizando filosofías de composición tanto rápidas ("Carthage Eternal") como contundentes ("A Tale of Time's End") al estilo de Cirith Ungol. La voz de Ana ofrece el mismo tono ronco y tenue que realza la música y le da a la banda una personalidad aún más destacada. Mejor aún, Echoes of Ancient Tales soluciona el único problema real que tenía con el debut: las voces soterradas. Ana no solo canta con más confianza y potencia, sino que su papel también es más central y directo, con razón.
La composición de Dolmen Gate cobra cada vez más fuerza, y la banda se vuelve cada vez más pesada. El doblete inicial de "Souls to Sea" que da paso a "The Maze" deja claro su rumbo, y demuestra que la banda no se conforma con quedarse en un rincón musical. Como siempre, la autenticidad es clave en la música revival, y Dolmen Gate la supera con creces. Suenan como si tuvieran las mismas influencias que sus bandas favoritas, pero también fueran conscientes de su entorno musical en tiempos menos antiguos. El riff imponente es el pilar fundamental, y la banda lo sabe bien. Patrones de guitarra y batería de diversas variedades del heavy metal, incluyendo algunas de sus derivaciones más pesadas, ayudan a crear himnos pegadizos ("The Maze", "Carthage Eternal") y melodías épicas de larga duración ("Souls to Sea", "Afore the Storm" y "We Are the Storm") sin perder el ritmo.
Echoes of Ancient Tales es, sin duda, el mejor disco de heavy metal puro del año. Muchas bandas nuevas de heavy metal épico han surgido durante la última década, y muchas de ellas tienen la idea correcta. Pero parece que el cambio de banda y formación fue el empujón que necesitaban los ex-Ravensire para dar el siguiente paso. Dolmen Gate es uno de los mejores y más auténticos hasta la fecha, tanto en composición como en producción, a la vez que hace algo único. ¡Levanten sus espadas y entren!