Grecia no deja de sorprendernos

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Lo hace de la mano de Winter Eternal y su álbum Unveiled Nightsky

A menos de dos años del último álbum de Winter Eternal, la banda griega (ahora afincada en Escocia) regresa con su quinto LP, Unveiled Nightsky. Quienes conozcan a Winter Eternal reconocerán rápidamente su gélida astucia, ya que el genio Soulreaper conserva la esencia melodiosa del grupo y experimenta con el estilo de la banda de forma sutil, sin exagerar. Para quienes no conozcan a Winter Eternal, Dissection, Thucandra y Ancient ofrecen una introducción a lo que pueden esperar. El black metal melódico puede ser un género complejo, y aunque bandas como Dissection y Old Man's Child gozan de gran reconocimiento, muchas otras tropiezan al intentar mantener el equilibrio entre autenticidad y melodía. Entonces, ¿dónde encaja Winter Eternal? ¿Vale la pena trasnochar para escuchar Unveiled Nightsky?

Desde el lanzamiento de su álbum debut homónimo en 2013, la calidad de Winter Eternal ha fluctuado a lo largo de cinco discos. En su reseña de Land of Darkness (2021), El Cuervo afirmó que Realm of the Bleeding Shadows, el segundo álbum de Winter Eternal, fue uno de los mejores discos de meloblack metal de la década de 2010. Sin embargo, Land of Darkness resultó una experiencia mixta debido a una mezcla cuestionable y una torpe fusión de black metal con elementos tradicionales. Echoes of Primordial Gnosis (2024) no fue reseñado en nuestra redacción, pero en mi opinión, Soulreaper corrigió los problemas de producción y logró una mejor integración de los estilos subyacentes. Aun así, si bien Echoes comienza con fuerza, el último trío de temas se desmorona en un final decepcionante. La trayectoria de Winter Eternal hasta el momento demuestra una clara y directa correlación entre el tiempo transcurrido entre lanzamientos y la calidad del siguiente disco. Si bien la mayoría acepta que la correlación no implica causalidad, Unveiled Nightsky no obstante cae víctima de este paradigma.

Winter Eternal demuestra un potencial maravilloso de forma constante, pero aún no ha recuperado el éxito de Realm of the Bleeding Shadows de 2019. Mientras que sus álbumes anteriores rebosaban de creatividad guitarrística y riffs elaborados, Unveiled Nightsky recurre con demasiada frecuencia a solos de guitarra repetitivos. Hay momentos de virtuosismo guitarrístico brillantes, como los magníficos ganchos de «Omen of the Cosmic Order», la introducción de «Descent in Hades Embrace» y la totalidad del tema final «Drifting into the Depths of Oblivion», con sus partes acústicas que recuerdan especialmente a Storm of the Light’s Bane de Dissection. Sin embargo, la mayor parte del trabajo guitarrístico de Unveiled Nightsky me deja insatisfecho. Del mismo modo, las voces son competentes, pero carecen de urgencia y volatilidad, lo que les confiere una uniformidad que, si bien cumple su función, resulta poco emocionante.

A pesar de estas quejas, Winter Eternal muestra muchos trucos que demuestran que la promesa palpita bajo la superficie de Nightsky. Aunque Soulreaper siempre se ha centrado en ritmos graves, el bajo en Unveiled Nightsky rebota y deslumbra con una vivacidad poco común en el black metal. La sombría introducción de "Echoes of a Fallen Crown" y el sensual ronroneo de "Nurtured by the Night" son solo una muestra del papel perfectamente integrado del bajo en el paisaje sonoro de Winter Eternal. Curiosamente, mi experiencia ha sido que los proyectos de un solo hombre a menudo cuentan con un bajo bien utilizado, creando contramelodías atractivas que compensan lo que hacen los demás instrumentos. Además de guitarras, bajo y voz,2 Soulreaper recluta al baterista V. Felonis para encargarse de la batería, y la maravillosa producción hace que sea fácil apreciar la sección rítmica en Unveiled Nightsky. Esto actúa como una hazaña bien pensada y bien ejecutada, especialmente considerando la queja de Cuervo sobre Land of Darkness. En resumen, hay muchas buenas decisiones que ayudan a compensar las críticas mencionadas anteriormente.

En definitiva, Unveiled Nightsky ofrece una experiencia mixta de manual. Winter Eternal aporta pruebas que respaldan ambas posturas, con composiciones ingeniosas pero lastradas por demasiados momentos que resultan estériles y que insinúan audacia más de la que realmente la demuestran. Para los curiosos, animo a los oyentes a que le den una oportunidad y saquen sus propias conclusiones. Creo que encontrarán media hora de meloblack divertido y con ritmo, que satisface como aperitivo, pero carece de la chispa y la sustancia necesarias para una experiencia metalera más intensa. Como ferviente fan del meloblack, espero con ansias lo que Winter Eternal nos depare a continuación y espero que Soulreaper se tome el tiempo necesario para regalarnos el clásico de Eternal del que sé que es capaz.

Publicado el 22/03/2026  ·  Autor: Dani Manos de Plomo